Ellos, los que creyeron en otro mundo

 Ellos, los que creyeron en otro mundo,
pusieron sus cuerpos y su cansancio 
al cuidado de hijos y padres. 
Ellos, que han caminado un gran trecho,
avistan en la distancia
un corto recorrido.
A ellos, que hicieron historias,
pusieron a los pies de sus retoños
centímetros de tierra para crecer 
y kilómetros de cielo para volar del nido,
hoy, en el aire de este parque,
les llegan los ecos de un emblema,
¡abuela!, ¡abuelo!,
y acuden al reclamo de sus nietos.
Ellos, que esperaban un ritmo sosegado
con el paso de los almanaques,
sacan de sus reservas los últimos alientos
con estos críos llevados por la urgencia.
Ahora, a empujar columpios, 
darles la mano para vencer un obstáculo,
ante el peligro, vigilarles,
abrazarlos en la caída,
perdonar sus errores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario