Calla

 Calla.
Predestinada al desencanto,
la infelicidad, al precipicio,
ni una muestra más de nostalgia
ni emponzoñada tristeza.
Venga, ¿a qué esperas para retirar estos restos
que cuelgan de tu boca suplicante,
llena de falsos propósitos?
De acuerdo, no los lleves al olvido.
Pero anda, despierta, que es la hora
y no vayas a lamentar más tarde
que se fueron los minutos amados
sin amarse
y posponerlo siempre al futuro 
Avanza con tu mochila
cargada de pequeños tesoros,
sigue sin lamento ni remembranzas estúpidas.
¿Acaso no lo tuviste mientras el reloj
daba las horas en punto y en estos cuartos te detienes?
Espabila, aligera el paso, suelta y vuela.
Vuela alto
y lejos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario