La anciana está pegada al cristal

 La anciana está pegada al cristal
de la ventana,
observa el trajín de la calle
con las manos juntas
como en rezo.
Lleva el pelo revuelto
de reposarlo sobre la almohada,
de noches y días.
La mirada fija en no se sabe qué punto
pensativa,
con ese hablar hacia adentro
que tienen los solitarios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario