Fue su tierra desde niño,
del abuelo y ancestros.
Fue camino de emigrantes
y de otros que llegaron a sus campos
guiados por la luz de su cielo.
Bastaba bajar desde cualquier norte,
seguir el aroma de su brisa
para encontrar al sur sus arenas doradas
y de allí lanzarse a la aventura,
llenos de sueños
de polizones y piratas,
capitanes y marineros,
gente humilde arriesgando la vida
entre las olas para calmar su hambre.
Sobre antiguas huellas,
trazar un mapa de sus tesoros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario