Aromas de incienso y azahar.
El viento agita a rachas
la melena de la fuente.
Mujeres y hombres en hileras
acompañan los pasos
con una vela en la mano
entre la arboleda sinuosa.
Avanza la procesión
dejando en el aire su melodía triste.
Hay silencio y una soledad acompañada.
En el oscuro cielo se dibuja a veces,
oculta por las nubes, una luna casi llena.
Suenan los clarinetes y el trombón
la soledad del huerto de los olivos,
la esperanza de una madre
por la salvación del hijo.
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