Sobre la piedra magullada por el tiempo

 Sobre la piedra magullada por el tiempo 
se ha posado un mirlo
y anuncia su presencia 
con su silbido corto y agudo.
La mañana se viste 
con prendas de un sol ardiente
que amenaza con ser más firmes
y lacerantes sus espadas.
Las horas nos atraviesan
con sus pesadas agujas
en una sala de hospital
donde la gente espera con paciencia.

No llamarán por su nombre,
el mirlo con sonoro reclamo
anuncia el turno siguiente. 
Aparece una letra seguida 
de tres números.
Hacia la consulta siete se dirige
el sujeto incógnito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario