Han brotado con la lluvia caída.
Parecen setas sobre la yerba
estos paraguas de diversos colores.
Tarde de domingo,
claridad de suaves grises.
Dentro, un mirar hacia la calle,
un rostro maquillado de rutinas.
La vida es un animal domesticado,
dócil, obediente,
que se entretiene mordisqueando
los duros huesos de las horas.
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