Siempre pienso en ti
desde el brillo de tu espejo,
con la mirada iluminada de amaneceres.
Siempre pienso en ti
desde la nostálgica alegría
de un desnudo y húmedo cuerpo
mecido por suaves olas.
Siempre pienso en ti
como si fuera un barco
llevado por la brisa,
como un pez que salta
a la superficie para tomar aire,
como suspendida gaviota
de un hilo atado a una nube.
Siempre pienso en ti
hundidos los pies en la orilla,
hechizada por el reflejo en tu mar
del cielo azul.
Siempre pienso en ti
desde la barandilla del ayer,
bellas sombras descubiertas al trasluz
de un recién nacido sol.
Siempre pienso en ti
desde lo más profundo,
con fulgor inocente
y memorizado gesto
con la cálida caricia
y el tierno abrazo
con la piel vidriada de sal
y envuelta en tu espuma.
Siempre pienso en ti
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario